Qué es exactamente una centralita virtual
Una centralita, con nombre técnico PBX (Private Branch Exchange), es el conmutador que hay entre las líneas que entran a tu negocio y los teléfonos que hay dentro. Es lo que hace que una sola llamada pueda sonar en recepción, saltar al taller si nadie coge, y quedarse en un buzón si son las diez de la noche. Durante treinta años eso fue una caja física atornillada a la pared de un cuarto técnico, con un cable por cada teléfono y un técnico que venía a cobrarte el desplazamiento cada vez que querías añadir una extensión.
Una centralita virtual es exactamente lo mismo, pero el conmutador vive en los servidores del proveedor y tus teléfonos se conectan a él por internet. No hay caja, no hay cableado propio de telefonía y no hay técnico de desplazamiento: hay un panel web donde defines quién es quién, qué suena cuándo y a dónde va cada llamada. Por eso también la verás llamada PBX en la nube, centralita cloud o centralita IP.
El transporte es VoIP: la voz viaja convertida en paquetes de datos por tu conexión a internet. El protocolo que organiza esas llamadas se llama SIP, y es el que permite que un número de teléfono deje de estar atado a un par de cobre que llega a un edificio concreto. Ese es el cambio de fondo y el que explica casi todas las ventajas: si el número no está atado a un sitio, puede sonar donde tú quieras, incluido el móvil de un comercial que está en otra provincia.
Lo que una centralita virtual NO es: no es un CRM, no es un software de atención al cliente, no es un sistema de tickets y no es un chatbot. Es fontanería de llamadas. Muy útil, pero fontanería.
Las piezas por dentro: números, extensiones, IVR, colas, horarios y grabación
Cuando entras por primera vez al panel de cualquier proveedor te encuentras siempre los mismos bloques, aunque cada uno los llame de una forma. Si entiendes estos siete, entiendes cualquier centralita del mercado.
Número virtual (o DDI)
Es el número por el que te llaman los clientes. «Virtual» significa que no depende de una instalación física en tu local: puedes tener un fijo con prefijo de Valencia aunque trabajes desde Castellón, o un número de Bilbao y otro de Sevilla apuntando a la misma cola. Puedes contratar uno nuevo o traer el tuyo por portabilidad, y de eso hablo más abajo porque es donde más gente se atasca.
SIP, cuentas y troncal
Cada teléfono o aplicación se registra contra la centralita con unas credenciales SIP (usuario, contraseña y servidor). Si además quieres conectar la centralita con otro sistema tuyo, se hace con una troncal SIP, que es el enlace por el que pasan las llamadas entre dos sistemas distintos. Es exactamente lo que se usa cuando alguien conecta un bot de voz a una línea telefónica de verdad.
Extensiones
Son los números internos: el 101 es recepción, el 102 es taller, el 103 es administración. Una extensión no es una persona ni un dispositivo, es un buzón lógico: puede sonar a la vez en el teléfono de mesa, en el softphone del portátil y en la app del móvil. Casi todos los proveedores facturan por usuario o por extensión, así que la cuenta de cuántas necesitas de verdad tiene consecuencias directas en la factura.
IVR (el «pulse 1 para ventas»)
El IVR es el menú de voz que atiende antes que una persona. Reproduce una locución y espera a que el que llama marque una tecla o, en versiones más modernas, diga una palabra. Es un árbol de decisión: no entiende, sólo compara la entrada con las opciones que tú has definido. Está muy denostado y casi siempre con razón, pero no porque la tecnología sea mala, sino porque los árboles se diseñan mal.
Colas y grupos de salto
Una cola retiene a quien llama con música mientras busca un agente libre; un grupo de salto hace sonar varios teléfonos a la vez o en cascada. La diferencia importa: la cola sirve cuando tienes varias personas atendiendo y quieres repartir; el grupo de salto sirve cuando quieres que suene en recepción y, si nadie lo coge en quince segundos, suene en el móvil del jefe.
Horarios y calendario
Es la regla que decide qué pasa según el día y la hora: dentro de horario, a la cola; fuera de horario, a una locución con el buzón; festivos y agosto, a otra locución distinta. Es la funcionalidad más barata de configurar y la que más disgustos evita, y es sistemáticamente la última que la gente configura.
Grabación, buzón y estadísticas
La grabación guarda el audio de la conversación (con obligaciones legales que te cuento más abajo), el buzón recoge los mensajes cuando no hay nadie, y las estadísticas o CDR te dicen cuántas llamadas entraron, cuántas se perdieron, a qué hora y cuánto duraron. Ese último bloque es el que casi nadie mira y el único que te permite decidir con datos si necesitas algo más.
Qué aporta y qué no aporta la capa de «IA» que venden algunos proveedores
Aquí hay que tener cuidado, porque «centralita con IA» se usa hoy para describir cosas que van desde transcribir un buzón de voz hasta un sistema que mantiene una conversación completa con tu cliente. No son lo mismo ni cuestan lo mismo. Lo que sí suele estar de verdad detrás de esa etiqueta es esto:
- Transcripción automática de grabaciones y buzones. El audio se convierte en texto y puedes buscar por palabras dentro de llamadas antiguas. Funciona bastante bien y es de lo más útil del lote.
- Resumen de la llamada. Un modelo de lenguaje lee la transcripción y devuelve tres líneas con lo que se habló y lo que quedó pendiente. Ahorra tiempo real a quien tiene que apuntar cosas en el CRM.
- Enrutado por intención en vez de por tecla. En lugar de «pulse 1 para ventas», el sistema escucha «quiero saber si tenéis cita para el jueves» y lo manda a agenda. Es un IVR mejor, no una conversación.
- Locuciones con voz sintética. Se acabó pagar a un locutor para cambiar el mensaje de vacaciones. Escribes el texto y sale la voz. Si te interesa esta parte, lo desarrollo en la comparativa de voz neuronal frente a voz sintética.
- Análisis de llamadas para control de calidad: detección de idioma, marcado de palabras clave, indicadores de tono. Útil en equipos comerciales con varias personas; irrelevante si sois dos.
Y ahora lo que no aporta, que es lo que casi nunca aparece en la landing del proveedor:
- No te libra de diseñar el flujo. Si nadie ha decidido qué pasa con una llamada de un proveedor a las 14:30 de un viernes, la IA tampoco lo sabe.
- No sabe nada que tú no le hayas contado. Si tus precios, horarios y condiciones no están escritos en algún sitio que el sistema pueda leer, el sistema improvisará o dirá que no lo sabe. Ninguna de las dos opciones es buena.
- No consulta tu agenda, tu stock ni tu ERP por arte de magia. Cada una de esas conexiones es una integración que alguien tiene que montar y mantener, y casi siempre se factura aparte.
- No arregla el audio. Con un cliente llamando desde la calle, con viento y con acento cerrado, el reconocimiento se degrada. Ningún proveedor serio te va a prometer lo contrario.
- No es gratis por minuto. Las funciones conversacionales suelen facturarse por minuto o por conversación encima de la cuota, y ahí es donde una factura tranquila se vuelve inquieta.
- No sustituye a una persona en una incidencia. Un cliente enfadado quiere un humano, y cuanto antes se lo des, menos te cuesta.
Antes de firmar nada con «IA» en el nombre, pregunta tres cosas por escrito: qué hace exactamente (¿transcribe?, ¿enruta?, ¿conversa?), cómo se factura esa parte (por minuto, por conversación o incluida) y de dónde saca la información que da al cliente. Si las tres respuestas no son concretas, no lo es el producto.
IVR, voicebot, callbot y agente conversacional: cuatro cosas distintas
Esta confusión de vocabulario es la que hace que la gente compre lo que no necesita. Te dejo la frontera entre las cuatro categorías, que es lo que de verdad te permite leer una propuesta comercial.
- IVR clásico: menú de opciones por teclado. Determinista, barato, previsible. Sirve para dirigir tráfico, no para resolver nada.
- IVR con reconocimiento de voz: lo mismo, pero puedes decir la opción en lugar de marcarla. Sigue siendo un árbol cerrado: si lo que dices no está en el árbol, no pasa nada bueno.
- Voicebot: sistema que mantiene una conversación por voz con lenguaje natural. Puede vivir en cualquier canal: una web, una app, un altavoz o el teléfono.
- Callbot: un voicebot conectado a la red telefónica a través de SIP. Es el único de los cuatro que descuelga un teléfono. Si quieres que alguien marque tu número y le conteste una máquina que conversa, necesitas esto.
- Agente conversacional de web y WhatsApp: entiende y responde igual, pero por canales de datos, no por la red telefónica. No tiene número, no descuelga y no llama.
La diferencia entre las dos últimas categorías no es de calidad, es de tubería: un callbot necesita una troncal SIP, numeración y una centralita delante; un agente de web y WhatsApp necesita una línea de código en tu web y una cuenta de WhatsApp Business. Son proyectos de complejidad y coste distintos. Si quieres el detalle fino de la frontera, lo desarrollé en voicebot frente a callbot.
Lo digo pronto para que no haya malentendidos más adelante: IAVoz.Pro está en la última categoría. Es un agente conversacional de web y WhatsApp. No es una centralita, no se conecta a SIP y no contesta llamadas telefónicas.
Qué hace falta de verdad para montarla en una pyme
La lista comercial de cualquier proveedor te dirá que en cinco minutos lo tienes. La lista real es un poco más larga, y ninguna de estas piezas es opcional.
Un número, propio o portado
O contratas numeración nueva, o traes la tuya. Si tu número lleva quince años en la puerta del local, en las facturas y en Google, portarlo no es una opción: es la única opción.
Terminales: softphone, teléfono IP o ambos
El softphone es una aplicación en el móvil o el ordenador y es gratis o casi. El teléfono IP de mesa es un aparato que cuesta dinero pero que en un mostrador con mucho ruido y mucha rotación de personal suele ser mejor inversión que pedirle a la gente que descuelgue desde el portátil. En almacenes y talleres grandes se usan terminales DECT inalámbricos, que añaden su propia base y su propia cobertura a la ecuación. Decide esto antes de firmar, porque el hardware no está incluido en ninguna cuota.
Conexión y red interna
Una llamada con el codec clásico G.711 consume del orden de 90 a 100 kbps en cada sentido; con Opus o G.729 bastante menos. Con esos números, el ancho de banda casi nunca es el problema en una pyme con fibra. El problema es la calidad del enlace: la latencia, el jitter y la pérdida de paquetes. Una llamada que se corta a trozos casi nunca es culpa de que «falte internet», sino de que el router prioriza mal, de que el WiFi está saturado o de que el softphone comparte punto de acceso con el TPV, las cámaras y el móvil de todo el que entra. Si vas a tener más de tres llamadas simultáneas, deja las extensiones fijas por cable y configura QoS.
Alguien que sea dueño del árbol de llamadas
Este es el punto que no aparece en ningún presupuesto y el que hunde la mitad de las instalaciones. El árbol de llamadas, los horarios, las locuciones y los festivos cambian: hay que revisarlos cuando entra gente nueva, cuando cambia el horario de verano y cuando se abre una segunda tienda. Si no hay un nombre y un apellido asignado a esa tarea, en seis meses tendrás un menú que manda a la gente a una extensión de alguien que ya no trabaja ahí. No hace falta que sea un técnico: hace falta que sea alguien con acceso al panel y media hora al trimestre.
Locuciones y textos
Necesitas escribir el mensaje de bienvenida, el de fuera de horario, el de festivos, el de espera y el del buzón. Son cinco textos cortos, y el resultado se nota: un mensaje de bienvenida de veinte segundos enumerando departamentos es una forma eficaz de que la gente cuelgue.
El apartado legal
Si grabas llamadas, tienes que avisar al principio de la llamada, tener una base jurídica para hacerlo, recoger ese tratamiento en tu registro de actividades, fijar un plazo de conservación y firmar el contrato de encargado de tratamiento con el proveedor de la centralita, que es quien custodia esos audios. También conviene saber en qué país se guardan. Te dejo el contexto general en la guía de IA y RGPD, pero para el detalle de tu caso, consulta con quien lleve tu protección de datos.
Un plan B para cuando se caiga internet
Es la configuración de cinco minutos que separa un incidente de una tarde perdida: si la centralita no consigue entregar la llamada a ninguna extensión, que la desvíe a un móvil. Déjalo puesto el primer día y olvídate.
El número y la portabilidad: donde más gente se equivoca
La portabilidad es un trámite regulado y normalmente sale bien, pero tiene tres trampas clásicas y las tres son caras.
- 1.No des de baja tu línea actual antes de portar. Un número dado de baja ya no se puede portar: se pierde, y con él los años que lleva impreso en tu rotulación. La baja del contrato anterior la desencadena la propia portabilidad.
- 2.El titular tiene que coincidir exactamente. Si la línea está a nombre del administrador y el alta nueva va a nombre de la sociedad, el trámite se cae. Antes de iniciar nada, mira una factura reciente y copia el titular y el NIF o CIF tal cual aparecen.
- 3.Hay una ventana de corte. El día del cambio hay un intervalo en el que el número deja de responder en el operador viejo y todavía no responde en el nuevo. Suele ser corto y de madrugada, pero conviene elegir día y avisar al equipo.
Sobre qué numeración elegir si empiezas de cero: un fijo geográfico normal es casi siempre la respuesta correcta para una pyme, porque da sensación de negocio local y a quien llama le cuesta lo que le cueste su tarifa. Los números de tarificación adicional del rango 90x están cada vez más arrinconados por la normativa española de atención al cliente y, sobre todo, transmiten una idea pésima: que atender a tu cliente le sale caro a tu cliente. Comprueba la normativa vigente antes de contratar ese tipo de numeración.
Un aviso práctico: algunos proveedores exigen verificación de domicilio en el país para activar ciertos rangos, sobre todo móviles virtuales y numeración de otros países. No es una pega del proveedor, es un requisito regulatorio, pero añade días al calendario. Pregúntalo antes si tienes una fecha de apertura.
Cuánto cuesta de verdad (con precios comprobados hoy)
El error de cálculo típico es mirar sólo la cuota mensual del plan. La factura real de una centralita virtual tiene seis partidas, y dos de ellas no las cobra el proveedor.
- 1.La cuota del plan o de las licencias por usuario.
- 2.El alquiler mensual de cada número.
- 3.Los minutos de las llamadas salientes que no vayan incluidos, con tarifas distintas para fijo, móvil y extranjero.
- 4.El hardware: teléfonos IP, auriculares, bases DECT. Pago único pero real.
- 5.La puesta en marcha: quien diseña el árbol, graba las locuciones y configura los horarios. Si lo haces tú, son horas tuyas; si lo hace un integrador, es una factura.
- 6.El mantenimiento posterior: esa media hora al trimestre de la que hablábamos.
Precios que he podido verificar hoy
Aquí sólo pongo importes que he consultado en la web oficial del proveedor en septiembre de 2026. Los precios de telefonía cambian con frecuencia y dependen de país, moneda e impuestos, así que compruébalos tú en la página del proveedor antes de decidir nada.
- Zadarma publica en su página de planes (zadarma.com/es/tariffs/plans/) tres escalones: un plan Estándar de 0 € al mes para hasta 5 usuarios y sin minutos incluidos, un plan Microempresa de 18 € al mes para hasta 10 usuarios con 2.000 minutos salientes, y un plan Empresa de 36 € al mes para hasta 20 usuarios con 4.000 minutos. La página indica importes sin IVA. Consultado en septiembre de 2026.
- En su página de números (zadarma.com/es/tariffs/numbers/), un número fijo español figura con 0 € de alta y 1,70 € al mes con pago anual o 3,40 € al mes con pago mensual; un número móvil, con 7 € al mes anual o 10,50 € al mes mensual. Sin IVA. Consultado en septiembre de 2026.
- En su página de centralita (zadarma.com/es/services/pbx/) el propio proveedor aclara la letra pequeña del plan gratuito: la centralita es gratuita mientras recargues saldo al menos una vez cada tres meses; si no lo haces, pasa a costar 4 € al mes. Consultado en septiembre de 2026.
- Fonvirtual, en su página de centralita virtual (fonvirtual.com/centralita-virtual/), no publica precio público: describe dos modalidades de servicio y remite a presupuesto personalizado. Consultado en septiembre de 2026.
- Aircall, en su página de precios en español (aircall.io/es/precios/), no muestra el importe base de sus planes Essentials y Professional (indica un mínimo de 3 licencias); sí publica el complemento de agentes de voz con IA desde 0,19 $ por minuto, con 50 minutos gratuitos al mes por cuenta. Consultado en septiembre de 2026.
- Ringover, en su página de precios internacional (ringover.com/pricing), factura por licencia y usuario al mes en dólares, con un mínimo de 3 usuarios y compromiso de 12 meses. No reproduzco los importes porque la lectura de la página no me permitió distinguir con fiabilidad la columna mensual de la anual: míralos tú allí. Consultado en septiembre de 2026.
La lectura que sacaría yo de esos datos, sin entrar en qué proveedor te conviene: el suelo de una centralita virtual para una pyme pequeña está en el entorno de unos pocos euros al mes por el número más lo que consumas en llamadas salientes, y sube deprisa en cuanto entras en modelos de licencia por usuario. Por eso la pregunta útil no es «cuál es más barata», sino «cuántas personas van a descolgar de verdad y cuántos minutos salientes hago al mes». Con esos dos números en la mano, el presupuesto se calcula solo.
Transparencia: menciono a Zadarma porque es el proveedor cuyos precios publica de forma abierta y verificable, y ese enlace es de afiliado: si contratas a través de él, el sitio puede recibir una comisión y tú pagas exactamente lo mismo. Si prefieres evitarlo, entra a su web escribiendo la dirección a mano. Mi análisis largo, con lo bueno y lo malo, está en la reseña de Zadarma.
Errores típicos al montar la centralita
Estos son los que me encuentro una y otra vez, ordenados más o menos por lo caros que salen.
- 1.Dar de baja la línea antigua antes de portar el número. Es el único error de esta lista que no tiene arreglo.
- 2.Diseñar un árbol de cinco niveles. Si el cliente tiene que tomar tres decisiones antes de hablar con alguien, va a colgar. Dos opciones en el primer nivel y un salto a persona es casi siempre mejor que un organigrama completo.
- 3.No asignar a nadie el mantenimiento del árbol. Seis meses después, el menú manda a una extensión de alguien que ya no está.
- 4.No configurar el desvío de emergencia. El día que se cae la fibra, las llamadas no van a ningún sitio y nadie se entera hasta que llama un cliente enfadado por otro canal.
- 5.Grabar llamadas sin avisar, sin base legal y sin plazo de borrado. Es la parte de la instalación con consecuencias más desagradables y la más fácil de hacer bien desde el principio.
- 6.Pagar licencias por usuario para gente que nunca descuelga. Una extensión compartida para el almacén cuesta menos que cinco licencias nominales.
- 7.Meter los softphones en el WiFi de invitados, o en el mismo punto de acceso que el TPV y las cámaras. Luego se culpa a la VoIP de que «se oye mal».
- 8.Grabar las locuciones con el móvil en la trastienda. Suena exactamente a lo que es, y es lo primero que oye un cliente nuevo.
- 9.Contratar la capa de IA antes de haber medido nada. Si no sabes cuántas llamadas pierdes, a qué hora y qué preguntan, no puedes saber si la IA te va a ahorrar algo.
- 10.No mirar nunca las estadísticas. El panel te está diciendo gratis a qué hora se te cae el servicio y qué días necesitas otra persona en cola. Media hora al mes ahí es la mejor inversión de todo el sistema.
Cuándo una pyme NO necesita una centralita con IA
Vendo esto y aun así te lo digo: hay bastantes negocios que no deberían contratar ni centralita ni IA encima de la centralita. Mira si estás en alguno de estos casos.
- Recibes pocas llamadas al día y sólo hay una persona que las atiende. Un móvil de empresa con un buzón bien grabado resuelve lo mismo por cero euros de cuota.
- Tu negocio ya casi no vende por teléfono. Si el 90 % de tus pedidos entra por la web o por WhatsApp, el problema que tienes que resolver no está en la línea telefónica.
- El cuello de botella real es otro. Si tienes formularios de la web sin contestar desde hace tres días, una centralita nueva no arregla nada: sólo te da un panel más bonito donde ver el mismo problema.
- No tienes a nadie que mantenga el sistema. Una centralita mal mantenida atiende peor que no tener centralita, porque da la falsa sensación de que alguien está cogiendo el teléfono.
- Tus llamadas fuera de horario son anecdóticas. La justificación habitual de la IA telefónica es atender lo que se pierde de noche. Si de noche no te llama casi nadie, no hay nada que atender.
- El 80 % de tus llamadas son tres preguntas repetidas. Publicar bien esas tres respuestas en tu web y en tu ficha de Google elimina las llamadas en lugar de automatizarlas, y eso es mejor negocio.
La regla que aplico antes de proponer nada: un mes midiendo. Cuántas llamadas entran, cuántas se quedan sin atender, a qué horas, cuánto duran y qué se pregunta en ellas. Con esa hoja delante, en diez minutos se ve si hace falta una centralita, si hace falta IA, si hace falta otra persona o si sólo hacía falta cambiar el horario que publicas en Google.
Dónde encaja IAVoz.Pro en todo esto (y dónde no)
Lo repito porque es la confusión más habitual que nos llega: IAVoz.Pro no es una centralita virtual, no tiene número, no se conecta a una troncal SIP y no contesta ni realiza llamadas telefónicas. Si lo que necesitas es que una máquina descuelgue tu teléfono, lo que buscas es una centralita más un callbot, y eso no es lo que vendemos.
Lo que sí hace IAVoz.Pro, exactamente:
- Un widget en tu web, que se instala con una línea de script, con el que el visitante conversa por texto o por voz.
- Tu WhatsApp Business conectado, de forma que el agente entiende los mensajes escritos y también las notas de voz, que transcribe, y responde en el mismo canal.
- Respuestas basadas en el «knowledge» que tú configuras: tus precios, tus horarios, tus servicios y tus condiciones. Si no está escrito ahí, el agente no se lo inventa.
- Contesta en el idioma en el que le escriban, sin que tengas que configurar nada por idioma.
- Una sola acción automática: enviar por correo el resumen del contacto a tu negocio y al cliente, y sólo después de tener nombre, correo confirmado letra a letra y consentimiento RGPD explícito.
- Un panel en /admin con clave donde ves los contactos recogidos, el uso de WhatsApp y las sesiones.
Y lo que no hace, para que no tengas que descubrirlo tú: no hace ni recibe llamadas, no manda SMS, no gestiona tu agenda ni tu calendario, no es un CRM, no cobra, no consulta stock ni pedidos ni PMS, no envía fotos, no clona voces y no tiene app móvil.
La combinación que sí tiene sentido en una pyme es la evidente: la centralita cubre el canal telefónico, con su número, sus extensiones, sus horarios y su cola; IAVoz.Pro cubre la web y el WhatsApp, que es donde entra la gente que no quiere llamar. Son dos piezas separadas, con dos facturas separadas, y ninguna sustituye a la otra. El efecto práctico de tener las dos es que una parte de las consultas de trámite deja de convertirse en llamada, porque quien pregunta el horario o si aceptáis una marca concreta obtiene la respuesta en el canal escrito y no descuelga el teléfono.
Si quieres ver cómo se plantea eso por sectores, tenemos hubs específicos para restaurantes, talleres mecánicos, clínicas dentales e inmobiliarias, con los casos concretos de cada uno. Los planes y precios de IAVoz.Pro están publicados en la página de planes: Personal 19 € al mes sin cuota de alta, Starter 99 € al mes más 290 € de alta, Growth 249 € más 490 € y Scale 599 € más 990 €, con 14 días de prueba sin tarjeta. Si dudas de si tu caso encaja, escríbenos por contacto y te decimos que no si es que no.
Plan de arranque realista en diez pasos
Si después de todo lo anterior sigues pensando que te hace falta, este es el orden que evita casi todos los problemas.
- 1.Mide un mes: llamadas entrantes, perdidas, franjas horarias y motivos. Sin esto, todo lo demás es adivinar.
- 2.Decide cuántas personas van a descolgar de verdad y cuántas extensiones necesitas. De ahí sale el modelo de licencias.
- 3.Dibuja el árbol en un papel, con dos opciones como máximo en el primer nivel y una salida a persona siempre disponible.
- 4.Escribe los cinco textos: bienvenida, fuera de horario, festivos, espera y buzón.
- 5.Elige proveedor comparando la cuota, el precio del número y el precio del minuto saliente a móvil, que es el que más se dispara.
- 6.Contrata primero un número nuevo de pruebas. No portes nada hasta que el árbol funcione tal y como lo dibujaste.
- 7.Configura horarios, colas, grabación (con su aviso) y el desvío de emergencia a un móvil. Ese día, no al siguiente.
- 8.Prueba llamando tú desde fuera: en horario, fuera de horario, en festivo y con la extensión principal ocupada. Cuatro llamadas, cinco minutos.
- 9.Ahora sí, lanza la portabilidad de tu número histórico, con el titular exacto de la factura y un día elegido.
- 10.A los treinta días, abre las estadísticas y ajusta. Y sólo entonces, si los datos lo piden, plantéate añadir capa de IA, ya sea en el canal telefónico o en el escrito.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que cambiar de número para pasarme a una centralita virtual?
No. La portabilidad del número a un operador de VoIP es un trámite normal en España. Lo único importante es que no des de baja la línea antigua antes de portar, porque un número dado de baja ya no se puede recuperar, y que el titular y el NIF o CIF que pongas en la solicitud coincidan exactamente con los de tu última factura.
¿Qué conexión a internet necesito para que las llamadas suenen bien?
Menos de la que la gente cree en ancho de banda y más de la que cree en calidad. Una llamada con codec G.711 consume del orden de 90 a 100 kbps en cada sentido, así que con fibra el ancho casi nunca es el problema. Lo que estropea las llamadas es la latencia, el jitter y la pérdida de paquetes: WiFi saturado, routers domésticos sin QoS y extensiones compartiendo red con cámaras y TPV. Si vas a tener varias llamadas a la vez, cable y priorización de tráfico.
¿Puede una centralita con IA atender sola las llamadas sin que nadie descuelgue?
Técnicamente sí, cuando lo que se contrata es un callbot conectado a la línea por SIP, no simplemente transcripción o enrutado por intención. Pero hay dos matices honestos: el bot sólo sabe lo que le hayas cargado, y esa función suele facturarse por minuto encima de la cuota. Antes de contratarlo, mira cuántas llamadas se te escapan de verdad y qué se pregunta en ellas, porque a veces sale más a cuenta cambiar el horario o publicar mejor la información.
¿Sirve una centralita virtual si mi equipo trabaja desde varias ciudades o desde casa?
Es precisamente el caso en el que más se nota la diferencia. Como el número no está atado a una instalación física, tres personas en tres ciudades pueden descolgar el mismo número, aparecer con ese mismo número cuando llaman ellas y quedar todas registradas en las mismas estadísticas. Sólo necesitan un softphone y una red decente.
¿Es legal grabar las llamadas de mi negocio?
Se puede grabar, pero con condiciones: avisar al principio de la llamada, tener una base jurídica identificada, incluir ese tratamiento en tu registro de actividades, fijar un plazo de conservación y firmar el contrato de encargado de tratamiento con el proveedor que custodia los audios. Conviene saber además en qué país se almacenan. Para el detalle concreto de tu caso, consúltalo con quien lleve tu protección de datos.
¿IAVoz.Pro puede contestar mis llamadas de teléfono?
No. IAVoz.Pro no es una centralita ni un callbot: no tiene número, no se conecta a SIP y no hace ni recibe llamadas. Lo que hace es atender por el widget de tu web y por tu WhatsApp Business, por texto y por voz, con la información que tú le configures, y enviarte por correo el resumen del contacto cuando el cliente ha dado nombre, correo y consentimiento. Para el canal telefónico necesitas una centralita virtual aparte.