Agente IA por voz para agencias inmobiliarias
En inmobiliario buena parte de las consultas entran por la noche y el fin de semana, cuando no hay nadie en la oficina. IAVoz.Pro contesta en tu web y en tu WhatsApp con la información que tú cargas (zonas, rangos de precio, tipo de producto), cualifica al interesado por zona, presupuesto, dormitorios, plazo y financiación, y te envía el resumen por email con su consentimiento. La llamada y la visita las cierra tu comercial, con el contexto ya hecho.
Qué hace IAVoz.Pro en inmobiliarias
- Filtra la consulta por zona, presupuesto y número de dormitorios antes de pasártela.
- Contesta por voz y por texto en el widget de tu web y por WhatsApp (desde el número de IAVoz.Pro, con el enlace que pones en tu web), las 24 horas.
- Pide nombre, email confirmado y consentimiento RGPD antes de enviar nada, y te manda el resumen del contacto por email.
- Se instala con una línea de script en tu web, sin tocar el resto de la página.
- Responde en el idioma en el que le escriban, sin personal adicional.
- No agenda en tu calendario ni escribe en tu CRM: el cierre de la visita lo haces tú con el resumen que recibes.
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El agente responde por chat y por voz en tu web y en WhatsApp, y te envía por email el nombre, el teléfono y el motivo de cada consulta. Al darte de alta tienes un panel con el código para tu web y el enlace para probarlo por WhatsApp. Sin tarjeta. No atiende llamadas de teléfono ni gestiona citas.
El problema que resolvemos en inmobiliarias
Sin IAVoz.Pro
- Las consultas de noche y fin de semana se quedan sin respuesta hasta el lunes.
- Preguntas repetidas (zona, rango de precio, si hay garaje) que consumen al equipo comercial.
- Interesados sin cualificar que hacen perder visitas a los comerciales.
- El propietario que quiere vender pregunta por el mismo canal que el comprador y se mezcla.
- La información está repartida entre los portales y tu propia web.
Con IAVoz.Pro
- Contesta por voz y por texto en tu web y por WhatsApp, desde el número de IAVoz.Pro, las 24 horas.
- Cualifica con preguntas: zona, presupuesto, dormitorios, plazo y si necesita financiación.
- Distingue al comprador del propietario que pide valoración y lo marca en el resumen.
- Responde solo con lo que tú has cargado en su base de conocimiento; lo que no sabe, lo deriva.
- Pide nombre, email confirmado y consentimiento RGPD antes de enviarte nada.
- Te manda el resumen por email con el contacto, el perfil y la conversación; tú llamas y agendas.
Cómo funciona en tu día a día
El interesado entra en tu web a las 22:30 del sábado
Pulsa el botón del asistente y pregunta, por voz o por escrito: "busco un piso de tres dormitorios en Chamberí, hasta 600.000 euros".
El asistente cualifica y recoge el contacto
Responde con lo que tienes cargado de esa zona y ese rango, pregunta plazo y financiación, y pide nombre, email y consentimiento para pasarte la consulta.
Tu comercial llama el lunes con el contexto hecho
Recibe por email el perfil del interesado, lo que preguntó y la conversación completa. La visita la agenda él: el asistente no toca tu calendario.
Qué consultas llegan de verdad a una agencia y cuáles puede atender el agente
Antes de decidir si un agente conversacional le sirve a tu agencia conviene mirar de frente el tráfico que recibes. En una inmobiliaria de barrio o de zona, el buzón de contacto, el formulario de ficha de inmueble y el WhatsApp del despacho reciben mezclados cuatro tipos de conversación que no tienen nada que ver entre sí: el comprador que ha visto un anuncio concreto y pregunta por él, el propietario que quiere saber por cuánto se vendería su vivienda, el que busca alquiler de larga duración y el que pregunta por una casa para julio o para un traslado de seis meses. A eso se suma el ruido: portales que te reclaman publicidad, aspirantes a comercial y curiosos que quieren un precio de mercado sin intención de moverse.
IAVoz.Pro se instala con una línea de script en tu web y pinta un botón flotante que conversa por texto y por voz. Lo que resuelve bien es exactamente la primera capa de esa mezcla: identificar con quién está hablando, ordenar la consulta, contestar con lo que tu agencia haya cargado en el knowledge y recoger un contacto completo para que una persona del equipo lo trabaje. Lo que no hace, y conviene decirlo de entrada, es cerrar nada. No agenda visitas en el calendario de ningún comercial, no escribe en tu software de gestión, no envía fotos ni planos por su cuenta y no llama por teléfono. Su única acción automática es mandar por correo el resumen de la conversación al negocio y al interesado.
Consultas que sí puede llevar hasta el final
- Preguntas de disponibilidad y estado de una promoción o de un tipo de producto que tengas descrito en el knowledge: si sigue disponible, si admite mascotas, qué incluye la comunidad, si hay plaza de garaje asociada.
- Explicación del proceso de compra y de los pasos que sigue tu agencia: reserva, arras, señal, plazos habituales hasta firma, qué documentación pide el banco.
- Explicación del proceso de captación: qué hace tu agencia cuando acepta un encargo, si el encargo es en exclusiva o no, qué servicios incluye tu honorario.
- Requisitos que tú exijas a un inquilino: tipo de contrato laboral, avales, meses de fianza que aplicas, documentación que hay que aportar.
- Horarios de oficina, zonas en las que trabajas, idiomas que habláis y por qué canal prefieres que te contacten.
Consultas que no puede llevar hasta el final hay muchas y son precisamente las que más valor tienen: valorar una vivienda concreta, decir si un piso pasa el filtro de riesgo de un banco, comprometer una visita en un horario o interpretar una situación registral. Ahí el papel del agente es otro: reconocer la pregunta, decir sin rodeos que eso lo ve una persona, recoger los datos que hacen falta para que esa persona llame preparada y terminar la conversación con un resumen por correo. Medido así, no es un vendedor automático: es el filtro que evita que tu equipo empiece cada llamada desde cero.
Cualificar la demanda de compra: las seis variables que hay que sacar sí o sí
La mayor parte del tiempo que pierde un comercial inmobiliario se va en llamadas con gente que no ha definido qué busca o que no puede comprar lo que busca. Cualificar es sacar, en la propia conversación, las variables que permiten decidir si esa persona entra en tu cartera, si hay que ofrecerle algo distinto o si sencillamente no es tu cliente. El agente hace esa entrevista de forma ordenada, sin prisa y sin sonar a interrogatorio, porque puede dedicarle a cada visitante el tiempo que ningún comercial tiene un sábado por la tarde.
Las seis variables que conviene configurar como obligatorias en el knowledge son zona, presupuesto, número de dormitorios, plazo de mudanza, necesidad de financiación y si el interesado tiene que vender otra vivienda antes de comprar. Las dos últimas son las que casi nadie pregunta al principio y las que más cambian el pronóstico de la operación: alguien que necesita hipoteca y todavía no ha hablado con el banco está a meses de firmar, y alguien que depende de vender su piso actual no es un comprador, es una operación doble que además te trae un encargo de captación.
| Variable | Cómo la pide el agente | Para qué la usa tu equipo |
|---|---|---|
| Zona | Por barrio, municipio o referencia conocida, y si acepta zonas limítrofes | Descartar de inmediato lo que no trabajas y derivar al compañero de la otra oficina si procede |
| Presupuesto | Rango máximo real, no orientativo, y si incluye o no los gastos de compra | Filtrar cartera y detectar expectativas imposibles antes de enseñar nada |
| Dormitorios y superficie | Mínimo imprescindible y deseable, más extras que no negocia (ascensor, exterior, terraza) | Ordenar la selección de inmuebles a enseñar en la primera llamada |
| Plazo | Cuándo necesita estar dentro y si hay una fecha que no puede mover | Priorizar la agenda de la semana: primero quien tiene fecha |
| Financiación | Si va a pedir hipoteca, si ya tiene estudio del banco o si compra sin financiación | Saber si hay que involucrar al intermediario financiero y cuánto queda para firmar |
| Vivienda a vender | Si tiene que vender otra propiedad antes de comprar y en qué punto está | Detectar un encargo de captación escondido dentro de una consulta de compra |
El agente recoge estas respuestas y las incluye en el email de resumen. No las cruza contra tu cartera automáticamente: la selección de inmuebles la hace una persona.
Conviene configurar también qué hace el agente cuando el presupuesto declarado no encaja con la zona pedida. La respuesta honesta es explicar, con lo que tú hayas cargado como rangos de tu zona, que con esa cifra el producto disponible es otro, y ofrecer dos salidas: ampliar zona o ajustar tipología. Lo que no debe hacer es inventarse una cifra de mercado ni prometer que encontraréis algo. Si en el knowledge no hay rangos cargados, el agente debe limitarse a recoger el dato y dejar que el comercial ponga el contexto en la llamada.
Una advertencia operativa: no conviertas la cualificación en un cuestionario de veinte campos. Cuanto más larga es la entrevista, más gente abandona a mitad, y un contacto a medias no genera correo de resumen porque el agente no envía nada hasta tener nombre, correo confirmado letra a letra y consentimiento expreso. Seis variables bien preguntadas rinden mucho más que veinte mal contestadas.
Captación: el propietario que pide valoración es el contacto más valioso
En una agencia con cartera propia, el cuello de botella casi nunca es la demanda: es el producto. Por eso el contacto que más margen deja no es el comprador, sino el propietario que entra en tu web a preguntar cuánto vale su piso. Ese contacto llega disfrazado de consulta informativa y se pierde con facilidad, porque quien pregunta espera un número inmediato y, cuando no lo recibe, sigue probando con la siguiente web que le salga.
El agente puede sostener esa conversación sin dar un número. Configúralo para que explique cómo trabaja tu agencia la valoración: que una valoración seria exige ver el inmueble, comprobar el estado real, la orientación, la altura, la reforma, las cargas y los testigos de venta cerrados en la finca y en la calle, y que cualquier cifra dada por internet sin haber pisado la vivienda es una estimación que luego se cae. Eso, dicho con franqueza, funciona mejor que una horquilla inventada: coloca a tu agencia como la que dice la verdad y justifica la visita de valoración.
Qué datos conviene recoger en un contacto de captación
- Dirección aproximada o al menos calle y finca, para que el comercial llegue a la llamada con los testigos de la zona mirados.
- Superficie, número de dormitorios, planta, si hay ascensor y si tiene garaje o trastero vinculado.
- Estado de conservación y si ha habido reforma reciente, con el detalle que el propietario quiera dar.
- Motivo y plazo de la venta: herencia, cambio de vivienda, traslado, separación, necesidad de liquidez. El plazo manda en la estrategia de precio.
- Si el inmueble está alquilado, libre u ocupado, y si hay inquilino con contrato en vigor.
- Si ya está anunciado en portales por su cuenta o con otra agencia, y desde cuándo.
- Si existe nota simple reciente, certificado energético y, cuando tu comunidad lo exija, cédula de habitabilidad.
Esa última línea merece un párrafo propio porque define bien el límite del agente. Puede explicar qué es una nota simple y para qué sirve, puede recordar que el certificado de eficiencia energética es obligatorio para anunciar y para firmar, y puede decir que la cédula de habitabilidad se exige en unas comunidades autónomas y en otras no. Lo que no puede hacer es leer la nota simple del inmueble, decirle al propietario si tiene cargas, opinar sobre una herencia sin aceptar o afirmar qué exige su comunidad concreta si tú no lo has cargado en el knowledge. La información regulatoria que maneje el agente es la que tu agencia haya escrito, y cambia por comunidad autónoma y con el tiempo: revísala con la misma disciplina con la que revisas tus anuncios.
Cuando el contacto de captación llega por correo a la agencia, la diferencia respecto a un formulario clásico está en el contexto. En vez de nombre, teléfono y un campo libre de dos líneas, el comercial abre el resumen y sabe si el propietario tiene prisa, si ya lo ha intentado solo, si hay inquilino dentro y si es una herencia con varios titulares. Con eso, la primera llamada deja de ser una toma de datos y pasa a ser una propuesta de visita.
Alquiler de larga duración, de temporada y vacacional: tres conversaciones distintas
Muchas agencias tratan el alquiler como una sola línea de negocio y en la práctica son tres, con requisitos, documentación y márgenes diferentes. Si cargas las tres en el mismo bloque de knowledge, el agente mezclará condiciones y acabará diciéndole a un inquilino de larga duración cosas que solo aplican a una reserva de verano. Conviene separarlas desde el principio y que la primera pregunta del agente, cuando detecta intención de alquiler, sea para qué uso y con qué duración.
Larga duración
Aquí la conversación gira alrededor de la solvencia y de los requisitos que tú fijas: tipo de contrato laboral, antigüedad, ingresos mínimos, avalista, meses de fianza y garantías adicionales, si aceptas mascotas y si admites compartir. El agente puede explicar tus requisitos con claridad y recoger la situación del interesado tal y como él la cuente. No debe evaluar solvencia ni decir si alguien es apto: eso lo decide la agencia o la propiedad con la documentación en la mano. También es el terreno donde más aparece la Ley 12/2023 y la declaración de zonas de mercado residencial tensionado, con efectos sobre la renta y sobre quién asume ciertos gastos. Que el agente mencione que existe ese marco es correcto; que interprete si tu calle está o no en una zona declarada y qué renta máxima aplica, no. Ese contenido lo cargas tú, actualizado por comunidad autónoma, o el agente se limita a derivar.
Temporada
El alquiler de temporada tiene una causa distinta al de vivienda habitual y por eso conviene que el agente pregunte siempre el motivo y la duración exacta: estudios, tratamiento médico, obra en la vivienda propia, desplazamiento laboral. Es información que después necesita quien redacte el contrato, y recogerla en la primera conversación evita la ronda de correos posterior. El agente puede explicar qué documentación acreditativa pides y qué duraciones aceptas; no puede decidir si un caso concreto encaja en esa figura.
Vacacional
En vacacional la conversación es casi de recepción: fechas de entrada y salida, número de personas y edades, si viajan con mascota, si necesitan cuna o plaza de aparcamiento, política de cancelación y horarios de entrega de llaves. El agente responde con lo que tengas cargado y recoge la petición completa. Lo que no hace es bloquear fechas, mirar un calendario de ocupación, cobrar una señal ni confirmar una reserva. Si tu operativa de vacacional depende de un motor de reservas que confirma en tiempo real, el agente no lo sustituye: sirve para las preguntas previas y para las peticiones fuera de horario, no para cerrar la reserva.
Configura también el registro de la vivienda de uso turístico y su número, si tu comunidad lo exige, como dato que el agente puede mencionar cuando lo pregunten. Es una pregunta frecuente de huéspedes y de propietarios que quieren poner su piso en gestión, y una respuesta clara evita conversaciones de desconfianza.
Qué hay que cargar en el knowledge de una inmobiliaria
El agente no sabe nada de tu agencia hasta que tú se lo escribes. El knowledge es el documento que define de qué puede hablar y con qué palabras, y su calidad determina completamente el resultado. En inmobiliaria hay una tentación clara: volcar la cartera entera con precios y fotos. Es mala idea, porque la cartera cambia cada semana y un agente que cita un piso vendido hace daño. Lo que funciona es cargar lo estable y describir lo variable por tipologías.
Bloques que conviene escribir
- Identidad y cobertura: quién sois, desde cuándo, en qué municipios y barrios trabajáis y cuáles no tocáis.
- Servicios y honorarios: qué cobras por venta, por alquiler y por gestión, cuándo se devenga, qué incluye y qué no. Si prefieres no publicar cifras, escribe la política y el agente dirá que el honorario se concreta en la visita.
- Proceso de compra paso a paso con los plazos que manejas: reserva, arras, estudio bancario, tasación, firma en notaría.
- Proceso de encargo de venta: qué haces la primera semana, qué reportas al propietario y cada cuánto, si trabajas en exclusiva.
- Requisitos de inquilino y garantías, separados por larga duración y temporada.
- Documentación: qué papeles pides al propietario y cuáles al comprador o inquilino, incluyendo nota simple, certificado de eficiencia energética y, si aplica en tu comunidad, cédula de habitabilidad.
- Marco normativo que quieras que el agente cite: referencias generales a la Ley 12/2023 y a las zonas tensionadas tal y como estén en tu comunidad, siempre con la advertencia de que la comprobación caso a caso la hace una persona.
- Tipologías de producto por zona descritas en palabras, sin precios cerrados: qué se encuentra normalmente en cada barrio y qué no.
- Preguntas frecuentes reales de tu buzón, con la respuesta que daría tu mejor comercial.
- Lista explícita de temas prohibidos: valoraciones con número, cálculo de impuestos, opiniones sobre situaciones registrales o hereditarias, promesas de rentabilidad.
Escribe el knowledge en el mismo tono con el que hablas a un cliente en el mostrador. El agente reproduce el registro del texto que le das: si le cargas párrafos de folleto, contestará como un folleto. También responde en el idioma en el que le escriben, así que si trabajas con compradores extranjeros no necesitas duplicar el documento, pero sí conviene que las condiciones delicadas (honorarios, fianzas, requisitos) estén redactadas de forma que no se presten a interpretación al traducirse.
Por último, ponle fecha al documento y asigna un responsable. Un knowledge sin dueño envejece en un mes: cambias la fianza que pides, dejas de trabajar un municipio, subes el honorario de gestión de alquiler, y el agente sigue contando lo de antes. La revisión mensual de quince minutos es la tarea de mantenimiento real de este sistema.
Gastos e impuestos: dónde tiene que pararse el agente
Es la zona de riesgo del sector. Compradores y propietarios preguntan constantemente por dinero que no es el precio: cuánto se paga de impuestos al comprar, qué le van a retener al vender, quién paga la plusvalía municipal, cuánto cuesta la notaría, si le devolverán algo de la fianza. Son preguntas legítimas y todas tienen la misma característica: la respuesta depende de la comunidad autónoma, del municipio, del tipo de inmueble, de la fecha de adquisición, de la situación personal del contribuyente y de si es vivienda habitual. Una respuesta automática mal calibrada aquí no es un error menor: es una reclamación.
La configuración correcta es explícita: el agente puede nombrar los conceptos, explicar en qué momento del proceso aparece cada uno y decir quién los resuelve. No puede calcular importes, no puede aplicar tipos ni bonificaciones y no puede afirmar quién paga qué cuando la ley lo deja al pacto entre partes. Cuando la pregunta llega, la respuesta útil es reconocerla, situarla y ofrecer que un asesor del equipo la aclare con los datos concretos; y si tu agencia trabaja con una gestoría o una asesoría fiscal, decir que existe ese recurso.
| Lo que pregunta el interesado | Lo que puede decir el agente | Quién lo resuelve de verdad |
|---|---|---|
| Cuánto pago de impuestos al comprar | Que existen impuestos ligados a la compra y que el tipo depende de la comunidad, del tipo de vivienda y de la situación del comprador | El asesor de la agencia o la gestoría, con los datos del inmueble y del comprador |
| Cuánto me cuesta vender | Que hay honorarios de agencia, gastos de documentación y tributos asociados a la transmisión, y que el desglose se hace por escrito antes del encargo | El comercial en la visita de valoración, con desglose por escrito |
| Quién paga la plusvalía municipal | Que es un tributo municipal ligado a la transmisión y que su cálculo y quién lo asume se concretan en la operación | La gestoría o el asesor, con la escritura anterior a la vista |
| Cuánto cuestan notaría y registro | Que son gastos independientes del precio y que la agencia los detalla en la hoja de gastos previa a la firma | La notaría y la gestoría que lleve la operación |
| Puedo desgravarme algo | Que es una cuestión fiscal personal y que no se responde por chat | Asesor fiscal del cliente |
| Mi calle está en zona tensionada | Que existe ese marco, que la declaración la hace la administración competente y que la comprobación concreta la hace la agencia | El responsable de alquileres de la agencia, con la normativa autonómica vigente |
Este comportamiento no es automático: hay que escribirlo en el knowledge como lista de temas vetados. Si no lo escribes, el agente intentará ser útil y contestará de más.
La ventaja operativa de cortar aquí es doble. Evitas el problema evidente de dar una cifra equivocada, y además conviertes la pregunta en una razón para hablar con una persona, que es justo lo que quieres. Un interesado que ha preguntado por impuestos está pensando en comprar de verdad; que el agente le diga que eso lo ve el asesor y recoja sus datos es un final de conversación mucho mejor que un número dudoso.
El recorrido completo de un contacto, desde el botón hasta el correo de resumen
Conviene entender el circuito entero porque determina qué puedes esperar y qué tiene que hacer tu equipo. Empieza cuando alguien entra en tu web fuera de horario y ve el botón flotante. Puede escribir o hablar: el agente sintetiza voz y responde también en audio, con la voz que se configure para tu agencia. A partir de ahí la conversación avanza con lo que tenga cargado en el knowledge, en el idioma en el que le hayan escrito.
Los pasos, en orden
- Identificación del tipo de contacto: comprador, propietario que quiere vender, interesado en alquiler de larga duración, de temporada o vacacional.
- Cualificación con las variables que hayas marcado como obligatorias para ese tipo: zona, presupuesto, dormitorios, plazo, financiación, vivienda a vender, fechas, número de personas.
- Respuesta informativa con el contenido del knowledge, y corte explícito cuando la pregunta entra en terreno vetado.
- Petición de nombre.
- Petición y confirmación del correo electrónico letra a letra, para que no se pierda el contacto por una errata.
- Petición de consentimiento expreso para tratar los datos y enviar el resumen.
- Envío del resumen por correo al negocio y al interesado. Es la única acción automática del agente.
- Cierre de la conversación indicando que una persona del equipo se pondrá en contacto.
Los tres pasos de nombre, correo confirmado y consentimiento no son opcionales ni configurables a la baja: están codificados como condición para enviar nada. Esto tiene una consecuencia práctica que conviene asumir. Habrá conversaciones largas y útiles que no terminen en correo porque el visitante no quiso dar sus datos. No son un fallo del sistema, son la garantía de que lo que llega a tu bandeja es un contacto real con consentimiento, no una lista de direcciones dudosas.
El correo que recibe la agencia incluye nombre, correo, teléfono si lo dio, tipo de negocio o de consulta, el problema o necesidad planteada, el servicio o plan de interés, el presupuesto declarado, una marca de urgencia alta, media o baja, y el resumen de la conversación. El correo que recibe el interesado incluye enlaces a páginas reales de tu propio sitio, descubiertas del sitemap, de modo que si tienes bien organizadas las páginas de zonas, de servicios y de proceso, el cliente recibe material útil sin que nadie lo prepare a mano. Es un buen argumento para tener limpia la estructura de tu web.
Lo que no ocurre en ningún punto de este recorrido: no se crea una cita, no se escribe en tu programa de gestión, no se envían fotos ni planos, no se hace ni se recibe una llamada y no se manda un SMS. Si tu operativa necesita cualquiera de esas cosas, seguirá haciéndola una persona.
Consentimiento, datos personales y las cautelas propias del sector
Una conversación inmobiliaria acumula, sin que nadie se lo proponga, información personal de bastante calado. Un interesado en alquiler cuenta su tipo de contrato y sus ingresos. Un comprador explica que se está separando, que ha recibido una herencia o que necesita vender rápido por un problema económico. Un propietario da la dirección de su vivienda y dice que está vacía. Nada de eso es una categoría especial de datos en sentido estricto, pero es información sensible en la práctica y exige el mismo cuidado que aplicarías a un expediente en papel.
El agente pide consentimiento expreso antes de enviar el resumen, y ese es el momento en el que hay que ser claro sobre para qué se van a usar los datos. Escribe en el knowledge una fórmula de consentimiento que diga quién es el responsable, para qué se tratan los datos (gestionar la solicitud inmobiliaria y contactar), y enlaza tu política de privacidad. Si además quieres incorporar el contacto a comunicaciones comerciales posteriores, eso es una finalidad distinta y hay que pedirla aparte: no la cueles dentro de la misma frase.
Cautelas concretas que conviene configurar
- Que el agente no pida documentación identificativa ni números de documento por chat. Esa recogida se hace después, por el canal que use la agencia.
- Que no pida datos bancarios ni justificantes de ingresos en la conversación: solo la situación declarada, en palabras del interesado.
- Que no solicite información de terceros que no están en la conversación, como datos de un familiar que va a avalar.
- Que cuando alguien cuente una circunstancia personal delicada, el agente la recoja como contexto de la urgencia y no la convierta en un interrogatorio.
- Que la dirección exacta de una vivienda vacía se trate como información reservada dentro del resumen interno, y no se repita en el correo que recibe el interesado.
Al margen de la conversación, revisa lo de siempre: quién de tu equipo tiene acceso al panel y al buzón donde llegan los resúmenes, y durante cuánto tiempo conservas esos correos. Trátalo como tratas el acceso a tu programa de gestión: revísalo cuando alguien deja el equipo.
WhatsApp: qué aporta de verdad en una inmobiliaria y qué no
En este sector WhatsApp no es un canal más: para muchos clientes es el canal. La gente manda la referencia de un anuncio, pregunta si sigue disponible y, con frecuencia, deja una nota de voz caminando por la calle. IAVoz.Pro contesta por WhatsApp desde su propio número (pones su enlace en tus anuncios y tu web; no se conecta al número de la agencia), recibe mensajes de texto y notas de voz (que se transcriben) y contesta con el mismo knowledge que el widget de la web. Para una agencia pequeña, donde el WhatsApp lo mira quien puede cuando puede, la diferencia entre contestar a los diez segundos y contestar a las tres horas es real.
El límite que hay que tener presente es el de uso: cada plan marca un tope diario y mensual de conversaciones, consultable en el panel. Para una inmobiliaria de zona es holgado; si publicas una promoción con campaña de pago y esperas un pico, conviene revisarlo antes. También conviene entender que el canal no cambia las reglas del agente: sigue necesitando nombre, correo confirmado y consentimiento para enviar el resumen, aunque esté hablando con alguien que ya tienes en la agenda del teléfono.
Lo que no hace en WhatsApp
- No envía fotos, planos, dosieres ni fichas de inmuebles. Ese material lo manda una persona.
- No comparte ubicaciones ni adjunta documentos.
- No transfiere la conversación al móvil de un comercial concreto ni le crea una alerta.
- No inicia conversaciones ni hace campañas de difusión a tu base de contactos.
- No llama ni devuelve llamadas: si alguien pide que le llamen, el agente lo recoge como petición en el resumen.
Un error habitual es sustituir con esto el número personal de los comerciales. No funciona: los clientes en proceso avanzado ya tienen ese contacto y seguirán escribiendo ahí. El sitio natural de este canal es el número público de la agencia, el que aparece en la web, en los carteles de escaparate y en los anuncios, que es precisamente el que nadie atiende a las diez de la noche.
Qué hace la persona del equipo cuando llega el resumen
El sistema no ahorra la llamada: ahorra la parte tonta de la llamada. Por eso el resultado depende de que haya un protocolo claro para lo que pasa después, y ese protocolo no lo pone el agente. Si los correos de resumen caen en un buzón genérico que nadie mira hasta el martes, el efecto neto de todo esto es cero.
Un protocolo mínimo que funciona
- Una persona responsable por franja: quién revisa la bandeja a primera hora, a mediodía y al cerrar.
- Una regla de prioridad: primero los marcados como urgencia alta, después los contactos de captación, después los compradores con plazo y financiación resuelta.
- Un compromiso de tiempo de respuesta escrito, por ejemplo devolver todo contacto antes de terminar la mañana siguiente.
- Volcado manual al programa de gestión o a la hoja donde lleves el seguimiento, porque el agente no escribe ahí.
- Preparación previa de la llamada con lo que ya viene en el resumen: nada de volver a preguntar zona y presupuesto.
- Propuesta de visita concreta en esa misma llamada, con dos horarios sobre la mesa. Agendar es trabajo de la persona.
La llamada cambia de guion y conviene entrenarlo. En vez de abrir con un cuestionario, el comercial abre confirmando lo que ya sabe: que busca tres dormitorios en una zona concreta, con un plazo determinado y pendiente de vender su vivienda actual. El cliente percibe de inmediato que le han leído, y esa sensación es la que abre la puerta a la visita. Si el equipo no adapta el guion y vuelve a preguntar lo mismo, el cliente concluye que rellenar el formulario no sirvió de nada.
Vale la pena también definir qué se hace con los contactos que el propio agente ha descartado por incompatibilidad manifiesta: presupuestos muy alejados de la zona, peticiones fuera de tu cobertura, alquileres que no gestionas. Muchos merecen una respuesta breve igualmente, aunque sea para derivar a un compañero de otra zona. Una derivación bien hecha vuelve en forma de recomendación con más frecuencia de lo que parece.
Cómo medirlo sin engañarte
La tentación en este terreno es medir lo que luce: número de conversaciones, minutos atendidos, mensajes contestados. Ninguna de esas cifras dice si el sistema te está aportando negocio. Lo que hay que medir es más incómodo y más corto.
Empieza por la línea base. Antes de encender nada, apunta cuántos contactos entran al mes por formulario web y por el WhatsApp de la agencia, cuántos de ellos acaban en visita y cuántas visitas acaban en encargo o en operación. Si no tienes ese dato, dedícale dos semanas a recogerlo a mano; sin línea base, cualquier cifra posterior es una opinión. Después, mira cada mes cuatro cosas: contactos con datos completos y consentimiento que llegan por correo, cuántos de ellos son de captación y no de demanda, cuántos terminan en visita concertada por una persona, y cuántos de esos cierran.
Los correos de resumen te dan la parte de arriba del embudo (los contactos recibidos) y el panel, el número de conversaciones del día y del mes. La parte de abajo está en tu programa de gestión y en la cabeza de tus comerciales, así que hay que cruzarla a mano. Es un trabajo de media hora al mes y es el único que permite decidir con criterio si renuevas.
Señales de que algo va mal
- Muchas conversaciones y pocos correos de resumen: el agente no está llegando a pedir los datos, normalmente porque la entrevista es demasiado larga o porque el knowledge no responde a lo que preguntan.
- Correos de resumen con presupuesto vacío o urgencia siempre baja: faltan variables marcadas como obligatorias.
- Contactos que en la llamada dicen cosas distintas a lo que figura en el resumen: revisa cómo está formulada la pregunta en el knowledge.
- Cero contactos de captación: no has cargado contenido de valoración y venta, o tu web no tiene una página que atraiga a propietarios.
- Quejas de clientes por respuestas confusas sobre gastos o normativa: falta la lista de temas vetados.
Y una advertencia sobre atribución: una parte de los contactos que recojas los habrías conseguido igual por formulario. El valor incremental está en los que llegan fuera de horario, en los que se habrían ido a la siguiente web y en los de captación que antes no llegaban porque nadie los atendía. Cuenta eso y no te cuentes de más.
Qué plan encaja, errores típicos y cuándo no contratarlo
La elección de plan en una inmobiliaria depende de dos cosas: cuánto tráfico de verdad tiene tu web y si quieres WhatsApp. Una agencia de una oficina, con web modesta y todo el peso del contacto en el teléfono, no necesita el mismo tamaño que una agencia con varias oficinas, cartera amplia y campañas activas.
| Plan | Precio | Encaje en inmobiliaria |
|---|---|---|
| Personal | 19 EUR/mes | Uso propio: no incluye atender a clientes; para la agencia, el punto de partida es Starter |
| Starter | 99 EUR/mes | Agencia de una oficina con web activa, cartera de venta y alquiler de larga duración y knowledge bien trabajado |
| Growth | 249 EUR/mes | Agencia con varias líneas (venta, alquiler, temporada o vacacional), volumen sostenido y WhatsApp como canal principal |
| Scale | 599 EUR/mes | Grupo con varias oficinas, campañas continuas y picos de consultas por promociones |
Hay prueba de 14 días sin tarjeta. Los límites de uso son diarios y mensuales según el plan, y el servicio se corta cuando la cuenta está inactiva.
Errores de configuración que se repiten
- Cargar la cartera con precios concretos. Cambia cada semana y el agente acaba citando inmuebles vendidos.
- No separar comprador, propietario e inquilino, de modo que todos reciben las mismas preguntas y ninguna sirve.
- Olvidar la lista de temas vetados, sobre todo impuestos, valoraciones con número y normativa autonómica.
- Poner una entrevista de quince preguntas y perder al visitante antes del consentimiento.
- Dejar el correo de resumen en un buzón que nadie revisa los fines de semana, que es justo cuando entra el tráfico que motivó contratarlo.
- Prometer en la web que el agente agenda visitas o manda fotos. No lo hace, y la decepción se paga en la primera llamada.
- Instalar el script y no revisar el knowledge nunca más.
Cuándo no merece la pena contratarlo
Si tu web recibe cuatro visitas al día y todo tu negocio entra por recomendación y por el escaparate, esto no te va a cambiar nada: primero arregla la captación de tráfico. Si tu volumen de contacto es tan bajo que lo atiendes todo en el día, tampoco: el problema que resuelve el agente es de saturación y de horario, no de amabilidad. Si lo que buscas es que algo cierre visitas solo, tampoco es esto, porque el cierre lo hace siempre una persona. Y si no tienes a nadie que mantenga el knowledge al día ni que trabaje los correos que llegan, el sistema producirá contactos que se pudrirán en una bandeja: el coste será real y el retorno, cero.
Donde sí encaja es en una agencia que ya recibe más consultas de las que puede atender con orden, que pierde contactos por las noches y los fines de semana, que quiere separar el ruido del interesado serio y que tiene a alguien dispuesto a llamar a primera hora con el resumen delante. El alta es rápida, del orden de un día, y la prueba de catorce días sin tarjeta permite comprobarlo con tu tráfico real antes de comprometerse.
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